
Arcano mayor El Ermitaño
En el plano físico y práctico, se utiliza para poder encauzar la vida de un modo sereno y seguro; a darnos en problemáticas de aislamiento y soledad y hacer transiciones y cambios sin dolor o depresión.
En un plano de salud y psíquico, junto a la lámina de El Diablo, aliviaremos los problemas de cirrosis o hepatitis, y ambos juntos con El Carro ayudarán a paliar problemas de bazo y páncreas; úsala en prob mas de huesos, reúma y para personas con tendencia a retener agua, tensión alta y agotamiento psíquico o nervioso.
En un plano mental, sirve para atraer a nuestra vida el médico idóneo o a las personas que nos van a ayudar a alcanzar la sabiduría verdadera; medita en esta lámina cuando seas objeto de críticas o envidias exacervadas, para poder perdonar y olvidar; esta lámina calma y tonifica el sistema nervioso.
Espiritualmente, cuando en la tirada de cartas aparece el Ermitaño, indica un encuentro con el maestro interior-exterior; para hacernos Uno con Todo, alcanzar la liberación de lo mundano o saber estar en ello sin apegos y alcanzar la paz con uno mismo.